Una de las actividades más beneficiosas y sencillas de practicar por todo el mundo es andar. Y si a eso le sumamos el entorno natural adecuado, el material  y varias horas de ejercicio; se transforma en ‘trekking’ o senderismo. Te proponemos que este Otoño no te ‘tires’ en la toalla todo el día y que te levantes y comiences a descubrir el mundo que te rodea. Te contamos los principales beneficios del senderismo.

1. Apto para todos:

Todo el mundo, a cualquier edad y con cualquier condición física, puede encontrar una ruta que se adapte a su físico y experiencia. Y a medida que se acumulan conocimientos (como el adaptar el paso al ritmo cardiopulmonar para poder caminar más con menos esfuerzo) y resistencia, se puede aumentar la dificultad.

Estirar y precalentar son vitales para que una jornada de 'trekking' sea productiva

2. Controla el peso:

Si no puedes andar rápido, no te preocupes, porque el aumentar las distancias posee el mismo efecto para tus michelines. Por ejemplo, si pesas 70 kg. y caminas dos, a razón de 6 km. por hora, quemarás unas 110 calorías. Pero puedes quemar la misma cantidad al caminar 4 km a una velocidad menor. Si andas 45 min. al día, cuatro veces a la semana, al año habrás quemado ocho kilos. Y esto no incluye lo que perderías si además varías tu dieta.

3. Una fuente de relax:

Caminar refuerza algunos aspectos del funcionamiento de nuestra mente, como la planificación o la memoria. Además, mejora las reacciones ante el estrés y la calidad del sueño.

4. Previene la hipertensión:

Es un excelente ejercicio cardiovascular, que disminuye la presión arterial en reposo, aumenta la eficiencia del corazón y la capilarización, llevando oxígeno a todas las células de nuestro organismo.

5. Refuerza los músculos:

Sus beneficios en este apartado son numerosos, pero el más sobresaliente es que mejora la fuerza muscular, ya que al recorrer senderos con desniveles ejercitas habilidades motoras que normalmente no usas.

 

 

Este Otoño, apúntate al “trekking”: 5 beneficios de practicar senderismo