A pesar de que en Castilla-La Mancha hay zonas con mucha más fama, como es el caso de La Alcarria en la provincia de Guadalajara, desde hace siglos la producción de miel está muy presente en Talavera y en toda su área de influencia, ya que miles de colmenas han poblado siempre las comarcas que rodean a la ciudad. Tal es la influencia de la apicultura en los territorios talaveranos, que a principios del siglo XIV las autoridades de la época dieron luz verde a los colmeneros para crear la que está considerada como la primera policía rural de Europa, debido a que sus integrantes aprovechaban su gran conocimiento de los campos para vigilar que no se cometieran delitos o robos en fincas o huertas.

Dos colmeneros de la zona de Talavera muestran un panal de abejas con miel.  R. M.
Además de Talavera, Toledo y Ciudad Real (entonces denominada Villa Real) contaron con esta especie de agentes forestales que iban equipados con ballestas, las cuales no dudaban en utilizar si se encontraban con algún bandido.  El rey Fernando III autorizó e institucionalizó esta agrupación en la zona de los Montes de Toledo, pasando a denominarse ‘Hermandad Vieja’. Después, en 1476 los Reyes Católicos extendieron su radio de acción por todo su reino bajo el nombre de ‘Santa Hermandad’. Cinco siglos después los colmeneros modernos siguen sacando pecho por la labor de sus antepasados, a los que consideran incluso los precursores de la García Civil como cuerpo armado que actúa en zonas rurales.
Así lo apuntó a este periódico el tesorero de la Agrupación de Defensa Sanitaria Ganadera Apícola de Toledo, Eduardo García, representante de un colectivo que ha trasladado recientemente su sede principal desde Navahermosa al recinto ‘Talavera Ferial’. Aunque la miel no tiene hoy en día el tirón de siglos pasados, García subrayó que es una afición y un negocio al alza, debido a que en poco más de dos años han duplicado el número de asociados y ya cuentan con 200 apicultores repartidos por toda la provincia.
Entre todos ellos contabilizan 30.000 colmenas y alcanzan una producción de entre 15 y 30 toneladas de miel al año. En la zona de Talavera están localizados sobre todo en La Jara, en la Sierra de San Vicente y en los alrededores de Oropesa. Todos ellos obtienen un producto que calificó de primera calidad y que tiene una muy buena acogida en los mercados internacionales, especialmente en países Europeos, donde además de exporta miel se exportan abejas para hacer propóleo, un antibiótico de origen nacional.
Pero los colmeneros quieren seguir creciendo y potenciando su actividad, motivo por el cual ya están trabajando para organizar una feria especializada en el recinto ferial talaverano.

La Miel de Los Montes de Toledo: Un negocio y una afición en alza