Una de las rutas más conocidas en la provincia es la «senda ecológica» que discurre junto al río Tajo a su paso por la ciudad de Toledo. Son 18 kilómetros en total, pero se pueden hacer trayectos más cortos, como la tradicional «Vuelta al Valle», (del puente Alcántara al puente de San Martín) un recorrido que forma parte de una de las costumbres más arraigadas entre los toledanos. Cerca de la ermita del Valle se puede disfrutar de una de las vistas más maravillosas de la ciudad tras un paseo de alrededor de unos cincuenta minutos.

Pero la senda es mucho más. Se puede comenzar en el Puente de La Paleraleda, siguiendo el curso del río hacia la Fábrica de Armas y el Cristo de la Vega para llegar al Baño de la Cava y al puente de San Martín. Continúa la ruta junto al Tajo, entre vegetación y aves autóctonas, y por murallas y torreones que nos llevan hasta con la magnifica vista del Valle y los Cigarrales, a la Casa del Diamantista y Barco Pasaje, en pleno Casco Histórico. Seguimos hasta llegar al puente Alcántara para enlazar con la nueva ruta ecológica que nos lleva, en la otra ribera del río, hasta el Palacio de Galiana y la Huerta del Rey.

 

Lo llaman el Cañón del Colorado español. Y no es para menos. Es el paraje de Las Barrancas de Burujón, unos espectaculares cortados arcillosos que han sido formados por la erosión del viento y las aguas del Tajo sobre sedimentos de hace 25 millones de años.

Están muy cerca, en Burujón, una localidad toledana situada a tan solo 30 kilómetros de la capital. Para acceder a este lugar deberemos realizar la «Senda Ecológica de las Barrancas», que cuenta con varios miradores desde los cuales se pueden contemplar estos cortados.

Es, en definitiva, una excursión muy recomendable a un paraje que hasta ahora ha pasado inadvertido, sobre todo por lo inesperado que resulta encontrar estos cortados al final de una pista rodeada de olivos y tierras de labor. Y, además, por su duración, una hora, es ideal para realizar con niños. En total, la distancia sno 4,39 kilómetros a través de una pista forestal.

Para acceder a Las Barrancas es necesario tomar una pista de tierra que se encuentra en el punto kilométrico 26 de la CM–4000, la carretera que va desde Toledo hacia Talavera de la Reina pasando por la Puebla de Montalbán.

 

En el Aula de Naturaleza de Villafranca de los Caballeros se toma un camino que deja de estar asfaltado para disfrutar, a 500 metros, del primer punto donde se pueden observar aves dentro de la laguna. Seguimos el camino hacia la ermita de San Cristóbal, la cuál nos indica que a 700 metros debemos coger la bifurcación de la izquierda para encontrarnos con una buena panorámica de las Lagunas Grande y Chica, según explica paso a paso la Guía de Senderismo y Turismo Activo editada por la Diputación de Toledo.

Una desviación a mano derecha nos lleva al Silo de Tío Claudio, una construcción de los años 40 usada como lugar de refugio y descanso para agricultores.A unos 600 metros se toma el camino de la derecha que nos lleva hacia la casa de labranza de la Dehesilla. Caminaremos por una pradera de inundación o tabla y cruzaremos el puente sobre el arroyo Caz, que alimenta las lagunas con agua del Cigüela, situándonos en una de las zonas de mayor valor ecológico. A 350 metros del puente tomaremos el camino de la derecha hasta la única zona urbanizada de las lagunas. Finalmente, seguimos el camino asfaltado que nos lleva al punto donde comenzamos, el Aula de Naturaleza; contemplando las famosas playas de Villafranca de los Caballeros.

Casa Rural Cabañeros | Las Becerras, Navalucillos, Toledo.

Las mejores rutas de senderismo en Toledo: Parte I