El Parque de Cabañaros es un paraíso para los senderistas. Una de las ruta más concurridas entre las numerosas que se pueden hacer a pie en este parque de 40.856 hectáreas, es la de Los Navalucillos, en Toledo, que incluye la ruta del Chorro, la Chorrera Chica y el Rocigalgo. Para llegar a este recóndito paraje, hay que tomar un desvío en torno al kilómetro 16 de la carretera CM-4155, a diez kilómetros de la localidad de Los Navalucillos, a menos de dos horas de Madrid.

La ruta del Chorro es la primera y más sencilla de realizar, un recorrido de unos nueve kilómetros de distancia, ida y vuelta, que transcurre por algunas zonas altas del Parque Nacional. Durante los dos primeros kilómetros, el visitante no encontrará nada salvo un cómodo camino en paralelo con el arroyo y matorrales mediterráneos de jara y brezo. A través de unas escaleras se accede directamente a la montaña donde se se refugian ciervos y cabras montesas, mientras que por el cielo planean buitres leonado y negros. Entre la flora se puede encontrar la encina, aunque el clima húmedo permite la habitabilidad de especies como el alcornoque, el quejigo y el rebollo.

Tras hora y media de paseo, una pequeña bifurcación conduce hacia una impresionante cascada de 18 metros de altura, donde la humedad y la vegetación se funden con los sonidos de los pájaros que habitan el lugar.

Esta es tan solo una de las sorpresas que depara el Parque Nacional. Y, por eso, para los más valientes, continúan las otras rutas, como la Chorrera Chica, con una dificultad media-alta y que transcurre entre las montañas, con subidas empinadas y algo resbaladizas y la ruta del Rocigalgo, que te lleva hasta la gran cima de los Montes de Toledo, a 1.448 metros de altura.

 

La Vía Verde de la Jara conecta Calera y Chozas con Santa Quiteria, entre las estribaciones de los Montes de Toledo y el Puente de San Vicente. Son, en total, 52 kilómetros, que discurre sobre el antiguo trazado del ferrocarril entre Talavera de la Reina (Toledo) y Villanueva de la Serena (Badajoz), que empezó a construirse en la década de 1920, pero que nunca llegó a entrar en servicio. Hoy, los vestigios de aquel trazado con 17 túneles, 7 espectaculares viaductos y 8 estaciones marcan el carácter ferroviario de este sorprendente itinerario para ciclistas, senderistas y accesible a personas con discapacidad.

La ruta se inicia en el municipio de Calera y Chozas, en el mismo andén de la estación de ferrocarril. Tras una larga recta, entre parcelas de regadío, nos acercamos al Apeadero de Silos. «Encontraremos diversos túneles a lo largo del recorrido, una vez crucemos el segundo túnel la vía se despega del suelo y vuela sobre las aguas del Tajo en un gran viaducto. El embalse de Azután queda a nuestros pies. Una ancha lámina de aguas se encaja entre las abruptas laderas del cerrado valle.Tras el viaducto comienza el ascenso hacia Aldeanueva de Barbarroya.Desde aquí, el camino se abre hacia el sur sobre largas rectas que atraviesan un paisaje de bolos graníticos de gran belleza. En este tramo pasaremos sobre otra gran obra, el Viaducto del Riscal del Cuervo. El Apeadero de Pilas, convertido ahora en granja de perdices, es la antesala de entrada al intrincado paisaje de la pizarra, la jara y los túneles que marcan este tramo a orillas del río Huso. Los jarales cada vez se van haciendo más densos y su olor impregna todo el ambiente. Llegamos así a la arruinada Estación de Campillo-Sevilleja, enclave que marca el último tramo de esta vía», según se explica la Guía del Senderismo de la Diputación.

 

La ruta de las Aves discurre en las márgenes del río Guadyerbas, donde se encuentra el embalse de Navalcán; hábitat natural de cormoranes, grullas, patos, y gran diversidad de peces como el barbo, cachuelo, carpa, tenca y black-bass.

Las encinas, alcornoques, sotobosques, retamas, tomillos y jaras, entre otros, es la vegetación que se disfruta en todo el recorrido, y que acogen una muy característica fauna de caza, como el ciervo, el gamo, el jabalí, el conejo, la liebre y la perdiz. Un paisaje en el que se pueden verse águilas imperiales, cigüeñas negra o la común, garzas reales, los milanos, los buitres leonados, y un riquísimo elenco de aves y pájaros.

Esta ruta de las Aves, tiene inicio y final en el casco urbano de Navalcán, dándonos la posibilidad de recorrerla a pie, en bicicleta o a caballo.

 

 

La «Senda de Viriato» es una ruta de gran recorrido de 141 kilómetros que ha recuperado y enlazado antiguos caminos, senderos y cañadas que unían hace años los pueblos y cuyo itinerario cerrado recorre la comarca de la Sierra de San Vicente de Noreste a Suroeste y de Noroeste a Sureste, lo que permite conocer esta preciosa zona que, botánica y faunísticamente es un auténtico «resumen« de todo el Sistema Central. Según se explica en la guía de senderismo de la Diputación Provincial, Viriato fue un pastor lusitano que logró sobrevivir a la traidora matanza del pretor romano Galba en el año 152 antes de Cristo, jurando a raíz de ello odio eterno a los romanos. La longitud total es de 141 kilómetros repartidos en 19 etapas de unos 7,5 kilometros de media, que pueden ser recorridas en cualquier dirección, sin necesidad de seguir un orden preestablecido. La etapa más larga tiene 12 kilómetros y la más corta no llega a 3 kilómetros.

1ª ETAPA: Navamorcuende-Hinojosa de San Vicente / 2ª ETAPA: Hinojosa de San Vicente-Marrupe / 3ª ETAPA: Marrupe-Sotillo de las Palomas / 4ª ETAPA: Sotillo de las Palomas-Segurilla / 5ª ETAPA: Segurilla-Cervera de los Montes / 6ª ETAPA: Cervera de los Montes-Pepino / 7ª ETAPA: Pepino-San Román de los Montes / 8ª ETAPA: San Román de los Montes-Camping de Cazalegas / 9ª ETAPA: Camping de Cazalegas-Cardiel de los Montes / 10ª ETAPA: Cardiel de los Montes-Castillo de Bayuela / 11ª ETAPA: Castillo de Bayuela-Garciotún / 12ª ETAPA: Garciotún-Nuño Gómez / 13ª ETAPA: Nuño Gómez-Nuño Gómez / 14ª ETAPA: Nuño Gómez-El Real de San Vicente / 15ª ETAPA: El Real de San Vicente-Almedral de la Cañada / 16ª ETAPA: Almedral de la Cañada-La Iglesuela / 17ª ETAPA: La Iglesuela-Sartajada / 18ª ETAPA: Sartajada-Buenaventura / 19ª ETAPA: Buenaventura-Navarmocuende

Casa Rural Cabañeros | Las Becerras, Navalucillos, Toledo.

Las Mejores Rutas de Senderismo en Toledo: Parte II